En un PC que ya ha sido silenciado adecuadamente (caja adecuada para refrigeración, componentes de consumo moderado con disipadores de gran tamaño y ventiladores a poca velocidad, fuente eficiente con ventilador a baja velocidad, etc.), el elemento más ruidoso suele ser el disco duro.
Este problema cada vez será menos importante, porque que tenemos ya en el mercado los nuevos SSDs (discos de estado sólido), que vienen para sustituir a los actuales discos duros. La ventaja de los SSDs es un menor consumo (y por tanto menor calor generado), un rendimiento mucho mayor, y sobre todo que son totalmente silenciosos al no tener partes móviles. Pero a día de hoy estos dispositivos no han sustituido todavía completamente a los discos duros, ya que no tienen las capacidades de almacenamiento que puede tener un disco duro convencional, y sobre todo porque todavía son mucho más caros que los discos duros (especialmente si consideramos el precio por GB). Por ello, incluso aunque en algunos casos se decida utilizar un SSD para el sistema operativo por el aumento de rendimiento que proporcionan, es habitual que todavía tengamos al menos un disco duro adicional para almacenar datos de gran tamaño.
En este artículo se muestra una forma efectiva de insonorizar los discos duros, basada en encapsularlos en una caja de aluminio y recubriéndolos con bolsas de gel o "coolpacks".
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Nota: Esta guía fue publicada originalmente en el foro N3D el 25/3/2007. La original (no actualizada) la podéis encontrar aquí.










